
La primera sorpresa positiva ha sido encontrarme a Miguel mientras esperaba a Pepe en nuestro punto de encuentro para irnos a San Martín. Nuestro entrenador (yo modestamente me considero pupilo -y admirador- suyo) ha querido venir con nosotros a ver la carrera y a sacarnos fotos para darnos ánimos, que alegría cuando le he visto.
La segunda sorpresa ha sido que hoy no había niebla, incluso a última hora ha salido un poco el sol, aunque eso sí, frio, hacía un rato, 2-3 grados. Miguel se ha debido quedar helado viéndonos correr.
La tercera sorpresa ha sido el excelente ambiente que se respiraba en San Martín de la Vega. Cuando hemos llegado allí, hemos disfrutado durante una hora de las carreras de juveniles, cadetes, alevines, benjamines y chupetines, con una animación excelente, mucha participación y la alegría de ver correr a muchísimos niños y niñas, todo lleno de padres felices. Nuestra carrera también ha estado muy animada, mucho público, apoyo y aplausos, con un ambiente fabuloso que me ha encantado. Si nada cambia, desde luego que es una carrera entrañable y que se apunta para repetir el próximo año.

Hemos saludado a Jaime, que venía con algunos compañeros de su club de atletismo, y que se ha marcado un tiempo impresionante, en torno a los 41 minutos. Cuando yo subía a duras penas la cuesta del km8, él bajaba ya para meta como una moto, que manera de correr. Enhorabuena, Jaime.

Tras unos minutos de calentamiento subiendo y bajando la cuesta del km3-4 para perderle el miedo, Pepe y yo nos hemos despojado de la ropa de abrigo, y como dos jabatos, hemos ido a la línea de salida bien fresquitos.
La salida, lenta como siempre, y eso que éramos sólo unos 200 corredores, pero poco a poco se ha podido empezar a coger ritmo. Hemos hecho el primer km cómodos, en 5 minutos, el segundo en 4,50. Luego, Pepe se ha quedado por detrás a un ritmo más suave allá por el km2,5.

Ya sólo, he pasado el km 3 -el más incómodo, con varias curvas y giros, y viento de cara en un tramo bastante fastidioso- bien, a ritmo, en torno a 4,55. La cuesta del 3 al 4 la he pasado bien, justo en 5 minutos, reservando un poco en la bajada (4,50) para coger fuerzas para el llano del 5 al 8 (por cierto, los km perfectamente señalizados, aunque mi Polar me ha dado 100 metros más). Me he cruzado en la bajada con Pepe que iba subiendo, a un ritmo bueno, concentrado, se le veía bien.
Pasando por meta, el reloj oficial marcaba 24,51 los primeros 5km, el mío 24,38. Podía bajar de los 50 minutos, aunque empezaba a estar quizás demasiado cansado.

El km6 lo llevé bien, aunque mi cabeza iba con dudas, fui a ritmo junto a una corredora del club Menorca hasta completar el km7, manteniendo el ritmo en 4,50 minutos por km en los dos parciales, y adelantando bastantes corredores.
Del km7 al 8 ha sido, en ligera subida, con viento de cara, y con varios giros, donde peor lo he pasado, ahí he dudado de si iba a llegar o no en objetivo, de si iba a fallar. Y he encontrado recursos en mi interior, he bajado un pelín el ritmo a 5 minutos, me he propuesto respirar algo mejor y mantener ese ritmo, y me ha ido bien. Y ver a Miguel en la rotonda del giro a meta me ha dado alas.
Cuando al hacer esa rotonda, he visto pasando por contrameta en el km8 un tiempo oficial de 39,55 (con mi tiempo neto 15 segundos menor. 39,40), ahí me he vuelto a crecer, he visto que podía bajar de 50.
He conseguido subir el km 9 en 5 minutos (44,40 acumulado), adelantando a más de diez corredores, aunque se me ha hecho mucho más duro que la primera vez, curiosamente he repetido tiempo. Y al girar la rotonda del km 9, miré hacia abajo, vi la línea de meta a lo lejos, y he disfrutado como un enano de la bajada a meta, un último esfuerzo a toda la velocidad que me permitía mi ya cansado cuerpo, sabiendo que podía hacer este último km en menos de 5 minutos (4,34!!). Bajando, me crucé de nuevo con Pepe, que seguía yendo bien, con buena cara y adelantando corredores.
Y en meta, la gran alegría, más contento que nadie, emocionado, he marcado un tiempo bruto de 49,29, y en la clasificación oficial (disponible en meta nada más acabar), un tiempo neto de 49,14 (puesto neto 207 de 273). Sí!!!! En la foto, soy el de la línea de arriba de la amarilla que ha indicado Miguel.

49.14, 49.14, 49.14 qué más puedo decir. Un sueño hecho realidad, posiblemente mi mayor alegría runner, la recompensa de tantos entrenamientos y tanto esfuerzo. Por debajo de 50 minutos, por debajo de 5 minutos el km. Y doblando tiempos del 1 al 5 (24,38) y del 5 al 10 (24,36), lo que me ha sorprendido a mi mismo viendo lo regular que lo he pasado a mediados de la segunda vuelta. Eso sí, tengo que entrenar resistencia, que he acabado demasiado cansado al final.
Pepe, mi gran amigo y mejor persona, ha acabado muy bien, sprintando, algo por encima de 53 minutos, un tiempazo, y una carrera excelente, sabiendo sufrir.

Merece la pena destacar a nuestro reportero gráfico Miguel, que ha ido de rotonda en rotonda para sacarnos fotos, darnos ánimos, y por lo menos en mi caso, alegrarme la mañana cada vez que le veía. Y encima en alguna foto me ha sacado casi guapo... Muchas gracias Miguel, no veas como se ha agradecido tu presencia y tu humor.
Tras la carrera, nos hemos ido a tomar algo caliente, y hemos estado charlando con un clásico del atletismo español, Ramiro Matamoros, que entrena al marroquí que ha quedado segundo en la carrera (han corrido cuatro, que han quedado los cuatro primeros, creo, y que madre mía, que ritmos, el ganador ha hecho menos de 31 minutos).
Y con la satisfacción de haber participado en una carrera bonita, entrañable y excelentemente organizada, con buenos tiempos en meta y la mejor compañía posible, nos hemos vuelto para Madrid, charlando y tan contentos. Qué gran día.