sábado, 19 de diciembre de 2009

Aranjuez: Mañana bien abrigaditos

Recordad que mañana a las once, si el tiempo no lo impide, nos vemos en la zona donde reparten los dorsales del 1 al xxx.

Y como parece que va a hacer fresquito, traed ropa de abrigo...


Yo soy fácil de identificar, un gafotas con gorro negro y mallas negras con dos líneas rojas... tal que así -el de la izquierda de la foto-

viernes, 18 de diciembre de 2009

Explorando nuevos territorios con mi juguete nuevo

Aprovechando que estoy de vacaciones, y que hasta esta tarde no recojo a mis hijas para disfrutar con ellas de la Navidad, hoy me había planteado rodaje largo, que uno a la semana viene bien.

Y como los Reyes Magos me han traído mi regalo por adelantado, el Polar 800, he aprovechado para empezar a utilizarlo y a analizar lo que me muestra al acabar los entrenamientos.

Hace unos días Miguel y Pepe mencionaron algunos rodajes por los alrededores de Faunia. Y he decidido explorar esa zona. He ido desde casa por Arturo Soria, ligera bajada al principio y luego todo para arriba, hasta el centro comercial de las Rosas, desde allí, por el carril bici y el puente sobre la autopista, he llegado en bajada a Vicálvaro, y por la Avenida de la Democracia, hasta Faunia, llegando allí a los 7 km. He dado una vuelta por el parque con caminos de tierra de los alrededores del zoo, cogiendo las cuestas a propósito (y las hay bien majas) entre el km7 y el 9. Y desde allí, de vuelta a casa por donde he venido... Un recorrido agradable, con poco tráfico, aunque con bastante frío (entre 0ºC y 2ºC) y mucha cuesta, para fortalecer piernas, como se ve en la gráfica de abajo.



El recorrido se ve bien en Google Earth. Esta mañana le preguntaba al pregonero Risco si era fiable el recorrido llevando el GPS en el bolsillo -en este caso del cortavientos- en vez de en el brazo. Parece que sí, aunque en los últimos kms se empeñe en decir que he ido subiendo y bajando casas por Arturo Soria, en vez de por la misma acera que en el camino de ida. Pero son diferencias de 2-3 metros, nada significativo.



En total rodaje largo de 16,66km a 5,46 de media -las dos líneas azules de abajo, una con datos totales y otra con resumen por km- muy sostenido a pesar del perfil complicado del recorrido, y con pulsaciones controladas -línea roja con área naranja de arriba), acabando fenomenal de fuerzas, y con la sensación de haberme dejado balas en la recámara. Lo que me ha dado mucha motivación de cara a Aranjuez el domingo, pero sobre todo para mi reto de dentro de un mes en la media de Getafe.



Otras cosas que he descubierto: mi cadencia media (pasos por minuto) es de 85 pasos -línea verde a mitad de gráfica-, mi zancada corriendo de 1 metro -línea azul verdosa de arriba-, y he subido 130 metros (y bajado) en el recorrido. Ahora me falta ver como aprovechar esos datos.

Mi duda de cara a Getafe es la siguiente: tras mi duro aprendizaje sufriendo en Villaverde, no tengo claro el ritmo al que podría correr la media. Si los 10km los hago a algo menos de 5 minutos/km, y un rodaje como hoy lo puedo hacer a 5,45 sin sufrir y con pulsaciones controladas, entiendo que en una media debería plantearme ir a 5,25-5,30... pero me da miedo pinchar como en Villaverde. Otra opción es ir poco a poco, hacerme una media en algo más de 2 horas (a 5,45 como el rodaje) para coger confianza, y a medida que coja experiencia, plantearme retos más duros y medias más rápidas. No sé, ¿qué opináis?

miércoles, 16 de diciembre de 2009

Donde está Wally?

Pues sí, vuestro intrépido explorador del gorrito negro se fue estos días a la preciosa ciudad de Pamplona a trabajar, pero el verdadero objetivo de la expedición era conocer a nuestro amigo Alex.






Como tenía que quedarme a dormir ayer por la cena de navidad de la oficina de allí (espectacular, por cierto, ensalada de queso de cabra y berenjena de primero, pasta con nueces y espinacas de segundo, y torrija con dulce de leche de postre), aproveché para llevarme la ropa y los accesorios de runner, y le mandé un mensaje a Alex por si podíamos quedar a vernos.

Al final tuve la gran suerte y alegría de quedar con él ayer a mediodía a rodar, en lo que debe considerarse un importante sacrificio, dado que me quedé sin comer, y uno es vegetariano y come verde, pero necesita su alimento...

Si algo he aprendido en mis meses de bloguero es que lo mejor de este mundillo es ir conociendo personalmente a personas tan maravillosas como Pepe, Miguel, Quique, Risco, Jaime, o ayer a Alex. Y las que me quedan por conocer...

En un libro que estoy leyendo actualmente ("Pasiones, piojos, dioses, y Matemáticas", de Antonio J. Durán -comprádlo o cogedlo como yo en la biblioteca, Risco, Gonzalo, Celina... me lo agradeceréis) hoy en el tren, venía leyendo estas frases, que el autor aplica a los matemáticos, pero que son totalmente adecuadas para nosotros los blogueros runners "búrlate si quieres, pero ese sentimiento de comunidad es tan profundo, real e innegable, como sutil e impreciso. El diccionario de la Real Academia Española establece que comunidad es -primera acepción: la calidad de lo común, lo que, no siendo privativamente, pertenece o se extiende a varios-. Esto explica muy bien la manera en que la comunidad matemática (runnerbloguera) se entiende a si misma: es variada en su composición, pero tiene determinados intereses y valores en común, lo que no significa en exclusiva: lo primero la enriquece, lo segundo le da cohesión y lo tercero la hace ser abierta..."

Yo -y creo que Alex estará de acuerdo- me lo pasé en grande. A pesar de que no hacía ni frío ni calor, como dice mi madre, cero grados, y con un poquito de viento que nos amenizó el rodaje, la hora que pasé con Alex se me hizo cortísima y de lo más entrañable.

Primero, porque Alex me pareció y es un gran tipo, una buena persona, y eso siempre es de agradecer.

Segundo, porque fuimos de cháchara toda la hora, hablando de nuestras vidas, nuestras familias, nuestros trabajos, nuestra afición por el running, nuestros futuros retos, de los blogs, de un montón de cosas. Podíamos haber seguido horas y horas de agradable conversación.

Tercero, porque me encanta ver que al ritmo que fuimos en torno a 5,35 por minuto de media, fui capaz de ir hablando -los que me conocéis, sabéis que no paro- sin morirme. Aún recuerdo la primera vez que salí a rodar con Pepe, fuimos a algo más de 6 de cháchara. La siguiente vez, pude mantener una conversación a 5,50... es otra muestra más de que voy mejorando.

Y cuarta, cuando Alex menciona en su blog que "le he enseñado uno de mis recorridos", no hace honor al impresionante, precioso y alucinante paisaje por el que nos movimos. Desde el hotel nos fuimos a correr por las orillas del río Arga, un sitio maravilloso para correr y disfrutar de las vistas. Yo iba como un niño pequeño, disfrutando del camino, de los árboles, de los puentes, del río, de las huertas... Que envidia poder correr a diario por un sitio así.

Al final volvimos a subir a la parte alta de Pamplona, una vuelta por los parques de la Taconera y la Ciudadela, y de vuelta al hotel, donde nos despedimos con un fuerte abrazo.

Volví a seguir trabajando ayer por la tarde con una sonrisa de oreja a oreja, que me duró hasta la noche.

Esta mañana, aprovechando que me he cogido vacaciones hasta finales de año, había sacado el billete de vuelta a mediodía, y he vuelto a salir pronto por la mañana a disfrutar de los parques y zonas verdes de Pamplona. Con dos diferencias, no estaba Alex, y la temperatura ya no es que fuera fría, sino que había bajado a 4 bajo cero cuando he salido del hotel. Nunca había visto mis guantes con escarcha... He rodado una hora a ritmo cómodo por la parte alta de Pamplona, la Taconera y varias vueltas a la Ciudadela, y cuando he vuelto al hotel, ya "sólo" marcaban los termómetros 2 bajo cero... Gonzalo, que envidia nos das desde Canarias...

Volviendo en el tren a Madrid, no ha hecho más que nevar desde Calatayud a pasado Guadalajara, preciosos paisajes. Y mucho frío.

En resumen, gracias, Alex. Y transmitiré tus recuerdos y abrazos a los bloguerrunneros de Madrid en nuestras próximas citas...

domingo, 13 de diciembre de 2009

Carrera Popular de San Martín de la Vega: una mañana perfecta

Hoy he disfrutado de una mañana perfecta con buenos amigos.



La primera sorpresa positiva ha sido encontrarme a Miguel mientras esperaba a Pepe en nuestro punto de encuentro para irnos a San Martín. Nuestro entrenador (yo modestamente me considero pupilo -y admirador- suyo) ha querido venir con nosotros a ver la carrera y a sacarnos fotos para darnos ánimos, que alegría cuando le he visto.

La segunda sorpresa ha sido que hoy no había niebla, incluso a última hora ha salido un poco el sol, aunque eso sí, frio, hacía un rato, 2-3 grados. Miguel se ha debido quedar helado viéndonos correr.

La tercera sorpresa ha sido el excelente ambiente que se respiraba en San Martín de la Vega. Cuando hemos llegado allí, hemos disfrutado durante una hora de las carreras de juveniles, cadetes, alevines, benjamines y chupetines, con una animación excelente, mucha participación y la alegría de ver correr a muchísimos niños y niñas, todo lleno de padres felices. Nuestra carrera también ha estado muy animada, mucho público, apoyo y aplausos, con un ambiente fabuloso que me ha encantado. Si nada cambia, desde luego que es una carrera entrañable y que se apunta para repetir el próximo año.



Hemos saludado a Jaime, que venía con algunos compañeros de su club de atletismo, y que se ha marcado un tiempo impresionante, en torno a los 41 minutos. Cuando yo subía a duras penas la cuesta del km8, él bajaba ya para meta como una moto, que manera de correr. Enhorabuena, Jaime.



Tras unos minutos de calentamiento subiendo y bajando la cuesta del km3-4 para perderle el miedo, Pepe y yo nos hemos despojado de la ropa de abrigo, y como dos jabatos, hemos ido a la línea de salida bien fresquitos.

La salida, lenta como siempre, y eso que éramos sólo unos 200 corredores, pero poco a poco se ha podido empezar a coger ritmo. Hemos hecho el primer km cómodos, en 5 minutos, el segundo en 4,50. Luego, Pepe se ha quedado por detrás a un ritmo más suave allá por el km2,5.



Ya sólo, he pasado el km 3 -el más incómodo, con varias curvas y giros, y viento de cara en un tramo bastante fastidioso- bien, a ritmo, en torno a 4,55. La cuesta del 3 al 4 la he pasado bien, justo en 5 minutos, reservando un poco en la bajada (4,50) para coger fuerzas para el llano del 5 al 8 (por cierto, los km perfectamente señalizados, aunque mi Polar me ha dado 100 metros más). Me he cruzado en la bajada con Pepe que iba subiendo, a un ritmo bueno, concentrado, se le veía bien.

Pasando por meta, el reloj oficial marcaba 24,51 los primeros 5km, el mío 24,38. Podía bajar de los 50 minutos, aunque empezaba a estar quizás demasiado cansado.



El km6 lo llevé bien, aunque mi cabeza iba con dudas, fui a ritmo junto a una corredora del club Menorca hasta completar el km7, manteniendo el ritmo en 4,50 minutos por km en los dos parciales, y adelantando bastantes corredores.

Del km7 al 8 ha sido, en ligera subida, con viento de cara, y con varios giros, donde peor lo he pasado, ahí he dudado de si iba a llegar o no en objetivo, de si iba a fallar. Y he encontrado recursos en mi interior, he bajado un pelín el ritmo a 5 minutos, me he propuesto respirar algo mejor y mantener ese ritmo, y me ha ido bien. Y ver a Miguel en la rotonda del giro a meta me ha dado alas.

Cuando al hacer esa rotonda, he visto pasando por contrameta en el km8 un tiempo oficial de 39,55 (con mi tiempo neto 15 segundos menor. 39,40), ahí me he vuelto a crecer, he visto que podía bajar de 50.

He conseguido subir el km 9 en 5 minutos (44,40 acumulado), adelantando a más de diez corredores, aunque se me ha hecho mucho más duro que la primera vez, curiosamente he repetido tiempo. Y al girar la rotonda del km 9, miré hacia abajo, vi la línea de meta a lo lejos, y he disfrutado como un enano de la bajada a meta, un último esfuerzo a toda la velocidad que me permitía mi ya cansado cuerpo, sabiendo que podía hacer este último km en menos de 5 minutos (4,34!!). Bajando, me crucé de nuevo con Pepe, que seguía yendo bien, con buena cara y adelantando corredores.

Y en meta, la gran alegría, más contento que nadie, emocionado, he marcado un tiempo bruto de 49,29, y en la clasificación oficial (disponible en meta nada más acabar), un tiempo neto de 49,14 (puesto neto 207 de 273). Sí!!!! En la foto, soy el de la línea de arriba de la amarilla que ha indicado Miguel.



49.14, 49.14, 49.14 qué más puedo decir. Un sueño hecho realidad, posiblemente mi mayor alegría runner, la recompensa de tantos entrenamientos y tanto esfuerzo. Por debajo de 50 minutos, por debajo de 5 minutos el km. Y doblando tiempos del 1 al 5 (24,38) y del 5 al 10 (24,36), lo que me ha sorprendido a mi mismo viendo lo regular que lo he pasado a mediados de la segunda vuelta. Eso sí, tengo que entrenar resistencia, que he acabado demasiado cansado al final.

Pepe, mi gran amigo y mejor persona, ha acabado muy bien, sprintando, algo por encima de 53 minutos, un tiempazo, y una carrera excelente, sabiendo sufrir.



Merece la pena destacar a nuestro reportero gráfico Miguel, que ha ido de rotonda en rotonda para sacarnos fotos, darnos ánimos, y por lo menos en mi caso, alegrarme la mañana cada vez que le veía. Y encima en alguna foto me ha sacado casi guapo... Muchas gracias Miguel, no veas como se ha agradecido tu presencia y tu humor.

Tras la carrera, nos hemos ido a tomar algo caliente, y hemos estado charlando con un clásico del atletismo español, Ramiro Matamoros, que entrena al marroquí que ha quedado segundo en la carrera (han corrido cuatro, que han quedado los cuatro primeros, creo, y que madre mía, que ritmos, el ganador ha hecho menos de 31 minutos).

Y con la satisfacción de haber participado en una carrera bonita, entrañable y excelentemente organizada, con buenos tiempos en meta y la mejor compañía posible, nos hemos vuelto para Madrid, charlando y tan contentos. Qué gran día.

sábado, 12 de diciembre de 2009

El explorador entre la niebla

Un explorador sorprendido
Esta mañana tocaba rodaje antes de la carrera de mañana. Y como me he levantado pronto, he cogido el coche y me he ido a explorar el circuito por el que Pepe y yo correremos mañana (también creo que viene Jaime -que bien, nosotros llegaremos a eso de las 10,30-, pero él irá a otro ritmo bastante más veloz). Me gusta ver con mis propios ojos por donde voy a correr, me da confianza y seguridad, imagino que será cosa de novatillo...

Salía de Madrid con un sol espléndido, pero a medida que me acercaba a Villaverde y Getafe, se ha sumado a la aventura un invitado sorpresa, la niebla. Durante los 20kms siguientes, se ha convertido en mi compañera inseparable. No se veía a más de 20-30 metros. Sólo he podido entrever un impresionante carril bici de unos 10-15km de largo, por el que de vez en cuando se veía aparecer algún ciclista y/o runner entre la espesa niebla que lo cubría todo, que narices...

San Martín de la Vega: Para hacer una buena marca
En San Martín de la Vega, tres cuartos de lo mismo, una niebla densa que impedía casi ver la acera de enfrente, y una temperatura bien fresquita, 2ºC. Poca gente por la calle, y un ambiente gélido. Nada de extrañar, viendo el tiempo que hacía.

El recorrido de mañana de 10km (perfectamente medidos) es de dos vueltas a un circuito de 5km. Me he hecho una vuelta. Aquí teneís el vínculo y debajo una gráfica


El circuito es totalmente llano en los primeros 3kms, sin apenas giros ni rotondas (y eso que han cambiado mínimamente el recorrido original quitando una rotonda en el km 1 -porque había una zanja regalo del ayuntamiento, supongo- y añadiendo unos giros en el km2,5), con un firme bastante bueno, callejeando por el centro del pueblo. Se puede rodar a tope y cogiendo un ritmo sostenido. He corrido el primer km en 5,35 usándolo como calentamiento, mientras me convencía de rodar algo más fuerte. El segundo y el tercero, ya convencido pero sin forzar y con cuidado por los coches y la niebla, en 5,17 y 5,19 respectivamente.

Del km3 al km4 se sube una cuesta, que para ser puntilloso, se puede dividir en tres partes, de menos a más, una por rotonda que se cruza. Unos primeros 300m muy suaves, unos segundos 400 suaves, y unos 300 metros finales algo más durillos, pero nada que no hayamos subido cientos de veces por Ciudad Lineal, Las Rosas o Moratalaz (mucho más suave que la subida de Fuente Carrantona al Carrefour). Ahí he metido un poco de caña y braceo para probar, y he hecho el km en 5,16, más rápido que los anteriores, sin llegar arriba ahogado y manteniendo ritmo (lo que significa, claro, siendo yo él que lo ha hecho, que no es para tanto).

Desde ahí, rotonda, y vuelta a meta bajando por la misma calle, el quinto km lo he hecho en 4,56, mañana a tope se puede bajar más rápido. Para acabar, he rodado ya suave suave, por encima de 6m/km otros 10 minutos más por la parte llana, recuperando fuerzas.

Conclusión: sin ir en absoluto a tope, los 5 primeros km del recorrido de mañana se han cubierto en poco más de 26 minutos, pudiendo mantener ritmos sostenidos. Todo preparado para mañana. Pepe, Jaime, esto tiene buena pinta. Eso sí, venid abrigaditos por si acaso.



Aranjuez: para volar
Posteriormente ya que estaba en San Martín de la Vega, he ido a Aranjuez -unos 25km- para ver el recorrido del domingo que viene, bueno casi más a imaginármelo, porque la niebla era casi igual de densa.

He podido comprobar que los mapas de Google a veces desvirtúan la realidad. Si uno hace con cualquier herramienta tipo running ahead o mapmyrun un perfil de altitud, parece que en Aranjuez hay algunas cuestas o al menos repechos. Estando allí, es claramente una exageración. Quitando una cuesta de 100-150m que se baja en el km 2 y una similar que se sube en el 8,5, el resto del recorrido es prácticamente llano. Y si no hace niebla, debe ser un recorrido precioso entre el km3 y el 8, por el campo, entre árboles, y por los jardines del palacio. Yo lo he hecho paseando y ha sido un disfrute, a pesar de la poca visibilidad. Ya entiendo por qué todos decís que en Aranjuez se puede correr a tope.

Ahí veis el mapa corregido, en rojo los "arreglos", vamos, que lo máximo que se sube y se baja es un 1% en un 1km.



Una advertencia, eso sí, para los que vais a ir a toda leche, cuidado con el firme del km 1 al 2,5, está desastroso, lleno de agujeros y baches.

Desde allí, vuelta al coche, y para casa, otra vez entre la niebla. Ya llegando a Getafe, se ha disipado la niebla, y otra vez un día espléndido. He ido a ver a mis niñas, a comer con mis padres, y ahora a descansar un poco.


jueves, 10 de diciembre de 2009

De examen, como en el cole

Ayer por la tarde, tras dar un abrazo a Pepe en su curro y quedar con él para el domingo en San Martín de la Vega, empecé mi rodaje largo de la semana. Como ya sabéis, soy un intrépido explorador al que le encantan los mapas, y me había hecho un recorrido chulo para variar parte del recorrido.

Fui desde el polígono de Suances todo en subida hasta el centro comercial de Las Rosas (km2), por allí me fui hasta la Peineta (km 6) por el carril bici y la calle Sofía, vuelta atrás por la calle Niza hasta la Avenida de Guadalajara (km 8,5), desde allí bajada suave hasta Arcentales (km10), para volver a subir hasta Arturo Soria (km 12) y finalmente, dos últimos km de bajada hasta Suances. En total 14km con un perfil durillo, mucha subida y bajada, pero poco tráfico o semáforos.
Me salió muy bien, mejor de lo que esperaba. Mi idea era hacer un test a ritmo rápido, pero sin ir a tope. Tras empezar a ritmo suave, me acomodé a un ritmo de 5,35-5,40 (algo más bajo en las cuestas, en torno a 5,50-6,00), controlando mucho las pulsaciones, y sobre todo, chequeándome respiración y cansancio, con buena nota. Al final, algo menos de 1h20m para 14,2km, con una media de pulsaciones de 165, máxima de 174 en cuestas.



Pero mi nota final, sinceramente analizada, fue "Notable -Actitud positiva", como dicen ahora en el cole de mis hijas. Para llegar al sobresaliente me quedan muchos entrenamientos. Aspectos a mejorar: a) cuando paso de la hora de carrera, mis piernas lo siguen notando y me empiezan a molestar los músculos de la cadera y en menor medida los tobillos, b) en las bajadas no me encuentro muy cómodo de piernas, c) tengo que seguir bajando pulsaciones. Habrá que seguir trabajando todos estos detalles de cara a las próximas medias y no digo ya de cara a la maratón... vamos, que tengo deberes por hacer.
Desde hoy hasta el domingo, viaje a Valencia dentro de un rato, luego relax, carrerita suave el viernes y/o sábado de 20-30 minutos, y el domingo a darlo todo en la carrera de San Martín de la Vega.

miércoles, 9 de diciembre de 2009

No todo es correr: Ajedrez

El ajedrez es una de mis pasiones, junto al correr (vale, que sí, que eso, leer, música, etc, son vicios/aficiones muy sosas, que le vamos a hacer, uno es así).



Empecé jugando de muy pequeño, con mi padre, que me enseñó las reglas, todos los días una partida o dos. Luego, con la adolescencia, olvidé este bonito arte, y lo dejé arrinconado, en el baúl de los recuerdos. Pero hace unos cinco años, hablando con un compañero del trabajo al que le encantaba el ajedrez, me fue picando la curiosidad, y poco a poco volví a jugar.

El ajedrez tiene muchos puntos en contacto con el running. Una vez que se empieza, si te gusta, engancha. Al principio eres muy, muy malo, luego vas mejorando –lees libros, aprendes el lenguaje técnico (como yo con los rodajes largos progresivos de calidad), aprendes a pensar, y sobre todo, practicas mucho-, y finalmente, cuando llegas a un cierto nivel, tienes que decidir cuanto tiempo le echas, cual es tu capacidad para este juego/arte/deporte (de cálculo, concentración, paciencia, visión espacial) y analizas hasta donde puedes llegar. La clave del éxito en el ajedrez es la capacidad de cálculo a priori de posibles jugadas y respuestas de tu rival. Hay campeones que son capaces de analizar hasta 10-15 jugadas en adelante, con varias alternativas en cada jugada, por eso son campeones. Ah, y juegan perfectamente sin tablero, porque no les hace falta, lo tienen todo en la cabeza. Yo en mi caso, llego a duras penas a 4-5 jugadas, y sin analizar todas las alternativas. Por eso, a veces tu rival te sorprende con una jugada que no habías pensado, y es cuando te sueles equivocar y perder.



A nivel popular, como en las carreras, hay una gran masa de ajedrecistas, desde muy malos a auténticos portentos amateur. Luego hay 200-300 profesionales en el mundo que compiten en otra liga y viven del ajedrez (y otros muchos semi-profesionales que dan clases, cursos, etc). En este caso, en vez de keniatas, etiopes y marroquíes, destacan sobre todo los jugadores rusos, de antiguas repúblicas sovieticas (Ucrania, Armenia, Azerbayan) o de los países del Este de Europa, China o India. En la foto están los dos mejores jugadores actuales, Magnus Carlsen, noruego, que con 13 años ya era gran maestro, y que ahora ya tiene 20 años y es casi un viejo, y Veselin Topalov, búlgaro, una máquina.



Para vuestra información, entre los 100 mejores del mundo hay dos españoles (los situados en el puesto 21, Shirov y 30 Vallejo, como en el running hay muchos jugadores nacionalizados), ambos dos por encima de 2,700 puntos, el nivel que separa a la élite de los super buenos, como la maratón en 2.15-2,20, por ejemplo o un diez mil en menos de 32 minutos.


Igual que en el running uno ve como va mejorando por clasificación y por tiempos, en el ajedrez es fácil saber donde estás en términos relativos, porque claro, siempre juegas contra alguien. Para que os hagáis una idea, en la vida real (en torneos), el mejor jugador del mundo en estos momentos tiene 2,805 puntos de rating. Hay aproximadamente 100 jugadores que se sitúan por encima de 2,650 puntos. Si yo jugara en torneos, dudo mucho que llegara a más de 1,500 puntos en mi rating. Un novato estaría en los 800-1,000 puntos.

La fórmula de cálculo Elo (diseñada por el señor de la foto) para cada partida/torneo compara el nivel de la persona con la que juegas con el tuyo, y se te dan o quitas puntos en función de si ganas o pierdes. No es lo mismo ganar/ hacer tablas/ perder contra un jugador de nivel 1,800 que contra uno de nivel 1,000.



Yo juego casi todos los días de media hora a una hora por Internet. En la página donde juego habitualmente (www.playchess.com) muchas tardes hay a la vez 6,000-7,000 personas jugando de todas las partes del mundo. Lo ideal sería jugar partidas con presencia física de 3-4-5-6 horas al menos, de hecho en España hay torneos todos los fines de semana (como en el running, hay 50-100 jugadores del Este de Europa que viven en España de jugar y ganar torneos a los que se apuntan en función de la competencia).

En mi caso, dada la escasez de tiempo libre en mi vida, casi nunca juego partidas físicas, y me dedico a jugar partidas rápidas por Internet (rápidas léase 10-15 minutos por persona). En media hora te da tiempo a pensar jugadas, anticipar respuestas y decidir, obviamente sin la profundidad de una partida física, pero algo es algo. Hay muchos jugadores incluso que juegan partidas cortas, de hasta 1 minuto por persona –es un espectáculo verlos-, pero yo soy demasiado lento para eso. Y la verdad es que es una pena no tener tiempo y paciencia para esas partidas de hasta 7 horas que juegan los buenos. Como en el running, la diferencia de una partida un día que te sientes feliz, bien, contento y descansado, con el día en que sales del trabajo harto de tus jefes, la nevera se ha roto y tus hijas no paran de gritar, es enorme.

Resulta divertidísimo y emocionante ver las transmisiones de partidas de los campeones por Internet, los comentarios en directo de jugadores buenos, analizar con módulos informáticos las partidas y pensar que haría uno si estuviera en esa posición… y con partidas de 4-5-6 horas, te da tiempo a hacerte la comida, leer, pasear, entre jugada y jugada…

Además, lo bueno del ajedrez, como complemento al running es que no requiere esfuerzo físico ni te lesiona muscularmente –excepto si pierdes una partida por tiempo ante uno peor que tú, o cuando te equivocas a lo tonto, y te dan ganas de romper el ordenador-, te obliga a pensar y desconectar del mundo y solo mirar tu tablero, es barato, y cada día aprendes algo nuevo de ti mismo. Se puede jugar en la cama, y da igual si hace frío en invierno, porque juegas en casa tan calentito...


martes, 8 de diciembre de 2009

Jan el explorador aburrido

Explorando la jungla de Madrid
Estoy hecho un intrépido explorador y guía turístico. Al volver a hacer rodajes largos (más de 10km), si no quiero repetir las mismas calles de siempre o dar vueltas como una peonza, me voy cada vez más lejos de casa, y me estoy convirtiendo un experto en el callejero, cuestas, y tráfico de Madrid.



En mi época de estudiante becado, viví cerca de un año en San Francisco, la famosa ciudad de las cuestas impresionantes. Me compré una bici y lo primero que me regalaron fue un mapa de la ciudad con todas las cuestas bien indicadas, marcando en colores sus pendientes y su dirección. Allí para ir de un sitio a otro no valía la linea recta, porque te podías encontrar cuestas del 25-30% en cualquier momento. El mapa acabó desgastado de tanto usarlo. Algo así podían regalarnos a los corredores por Madrid, porque de vez en cuando te encuentras con algunas cuestas...





Cuando me toque hacer tiradas largas para la maratón, me plantearé vueltas a un circuito por el Retiro, la Casa de Campo o el parque Juan Carlos I, porque si no, 20, 25, 0 30km dan para un viaje de ida y vuelta desde casa correteando hasta el infinito y más allá (léase, por ejemplo, Coslada, Vallecas, Plaza de España, o Sanchinarro).

En este sentido, ayer por la tarde después del trabajo (vaya día aburrido, con el puente no hay nadie... y hoy promete ser aún peor), a sabiendas de que no iba a haber apenas tráfico por el puente, innové parte del recorrido por un trayecto sinuoso y movidito, con sus buenas cuestas, que, como me aburro en el trabajo y tengo todo el tiempo del mundo, procedo a detallar.

Qué bonito es callejear...
Empecé callejeando por Arturo Soria picando para arriba, mis primeros 4km habituales, en los que apenas hay tráfico y se puede correr por asfalto mejor que por la acera. Poco recomendable a nivel turístico (el solar del antiguo Hospital del Aire -lo de la foto ya no existe-, muchos chalets y un pedazo de cuesta llegando al km4, en la cual las posibilidades de ser atropellado por un autobús desbocado se incrementan exponencialmente), pero agradable para rodar.






Desde ahí, tras bajar parte de lo subido por Arturo Soria y sus bonitos jardines, me dirigí a la calle Agastia, del km 5 al 6 con dos bonitos toboganes, una pista de baloncesto y una tremenda pastelería.

Llegué a la calle Torrelaguna, sede de muchas empresas con edificios bastante feos, y me dirigí hacia el barrio de San Juan Bautista -estilo años 60 con bastantes jardines, agradable- cruzando la N-II -bonitas vistas al centro de Madrid-, con un tramo de sube y baja de pendiente considerable.






Vuelta por la misma calle y el mismo sube-baja, para posteriormente tomar un desvío entre calles de oficinas desangeladas, llegando al tanatorio de la M-30, y viéndose a lo lejos, la mezquita -km 8-.


Posteriormente crucé por el puente sobre la M-30 al parque de las Avenidas, que no podía estar más vacio y oscuro, pero que de día es muy agradable para pasear.


Desde allí, volví a cruzar la M-30, esta vez por el Puente del Calero, desde donde se puede ver a la derecha la plaza de toros de Las Ventas (que no es mi sitio favorito siendo vegetariano). Aunque el mapa km9'5 se empeñe en mostrar que bajé de un salto a la M-30 no estoy tan loco.





Para acabar, todo adelante por la Avenida Donostiarra (tienda de Bikila y famosa por las películas de navajeros de los 70), con una vueltecita por el bonito parque del Calero y su auditorio al aire libre con un excelente ciclo de películas al aire libre en verano.




Y finalmente la subida de vuelta a casa por el Polideportivo de la Concepción y la calle José del Hierro, con su recién estrenado carril bici de 1 metro de anchura hasta Arturo Soria.




No es tan bonito como ir por el campo, pero bueno, es lo que hay y espero que os haya gustado.
Los númeritos de ayer
En total, un agradable y pintoresco recorrido de algo más de 12km con poco tráfico, en el que me sentí muy cómodo en todo momento.
Aplicando las enseñanzas de mis maestros, comienzo suave en los primeros tres kilómetros, pasando a un ritmo sostenido de 5,45-5,50m/km que me permite correr por debajo de 170 pulsaciones, y que intenté mantener en las cuestas lo más posible (mucho braceo y más pulsaciones, claro). Aceleré sólo en los 2-3 últimos kms, para finalizar con buenas sensaciones y con ganas de correr un poco más.

Desde hoy hasta la carrera del domingo en San Martín de la Vega (¿Pepe, viste mi correo?) toca recuperar piernas y rodar más suave.
Me encanta correr.